domingo, 19 de julio de 2009

Esta noche HBO estrena la segunda temporada de “True Blood”


"Un poco de autobronceante, un salto de fe de Alan Ball y mucha, pero mucha agua oxigenada", dice Anna Paquin. Esos son los ingredientes, explica la actriz, de 27 años, del personaje de sus sueños, una camarera sureña llamada Sookie Stackhouse. Sookie, que tiene la habilidad de leer las mentes de los demás y se enamora de un vampiro de 173 años de edad en “True Blood”, es la protagonista de la serie fantástica de Alan Ball que hoy, a las 22, regresa a la pantalla de HBO con su segunda temporada.
Si usted se pregunta por qué una actriz ganadora del Oscar se dedica a llenar de elogios a un programa de TV sobre los no muertos, sólo tienen que preguntarle a Paquin. "Sookie es fuerte, dura, dulce, una romántica incurable y muy sincera cuando cree que tiene razón. Es una buena persona y no le tiene miedo a nada. Y me permite hacer un montón de cosas locas, raras y copadas todos los días."
A los 11 años, Paquin encantó al mundo entero al quedarse muda en el escenario al recibir su Oscar por su papel en La lección de piano , de Jane Campion (1993). Pronto descubrió que la codiciada estatuilla estaba lejos de garantizar buenos papeles de por vida. "Conseguí bastantes papeles interesantes, pero solían ser parte del reparto y no los que se metían en los problemas más difíciles", explica. Las cosas son distintas ahora.
Para quienes no hayan visto la primera temporada de la serie de HBO (y a Paquin en el papel que ya le ganó un Globo de Oro y un romance con su pareja en la ficción, Stephen Moyer) Sookie es la protagonista de “True Blood”, que está basada, aunque libremente, en la serie de novelas de Charlaine Harris.
La vuelta de tuerca de la ficción ambientada en el excéntrico pueblo de Bon Temps es sencilla: los japoneses desarrollan un tipo de sangre sintética llamada True Blood, que permite que los vampiros vivan una existencia relativamente normal y nocturna. Esto es, si los humanos, que en buena medida objetan su transformación en ciudadanos de primera, se lo permiten.
Alan Ball, creador de Six Feet Under y Belleza americana, define a su serie como una metáfora para la vida de "gays, gente de color en otras épocas y cualquiera que es malentendido, temido y discriminado por ser diferente". Paquin está de acuerdo con tal definición. "Según tus intereses o tu sensibilidad, podés encontrar muchos paralelos con tu vida. Decimos en el programa que los vampirossalieron del ataúd, por ejemplo. Me gustan los programas y las películas que tienen mensajes, pero que no se los tiran por la cabeza a la gente. True Blood tiene drama, sexo, romances, violencia y vampiros", define.
Y, en esta nueva temporada, el ya turbulento pueblo sureño (que sufrió los ataques de un asesino serial empecinado en involucrar a vampiros como el amado Bill de Sookie) descubrirá que sus desiertos pantanos están poblados de más criaturas sobrenaturales decididas a conquistar a la camarera con poderes, que, además, deberá actuar de detective para un poderoso chupasangre, "supervisor" de su novio, decidido a descubrir quién se está quedando con sus negocios. (fuente: lanacion.com).

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